Todo se vale en la guerra y en el amor, pero de entre las dos, no hay cosa mas violenta y cambiante que el amor, ya que todo el panorama se puede dar vuelta si una de las dos partes que conforman la pareja comete algún error tonto, pero lleno de simbolismo para la otra parte. Los regalos entre las partes es algo muy común para arreglar estos errores, y si bien cada parte tiene algún predilecto, los arreglos florales o directamente los ramos de flores suelen ser los más efectivos con las mujeres, sobre todo si recordamos cuál es su tipo favorito de flores.

Arreglos Florales
Pero seguramente estas parejas que tanto pelean en el amor nunca se han puesto a pensar de dónde surgieron estos regalos salvadores de relaciones, y muchísimo menos que tuvieron su origen en el mundo oriental. Los relatos y leyendas que los historiadores pudieron recolectar datan de que los arreglos florales se introducieron a la misma vez que el budismo en Japón, y la leyenda sobre esto es todavía más interesante. En la religión budista del siglo VI eran comunes las ofrendas hacia las deidades para agradecer o pedir favores, en especial las flores, pero un sacerdote en particular llamado Ono-no-Imoko le molestaba ver la forma en que las flores se ofrecían a los dioses en una forma tan despreocupada, sobre todo por parte de los demás sacerdotes, a los que parecían despreocuparle más esta idea.

Flores
Este mismo sacerdote comenzó a experimentar con arreglos florales complejos al principio, intentando simbolizar al universo a través de la posición de las flores y los elementos que poseían estos arreglos, como la dirección de las ramas, las hojas, frutas y semillas añadidas, entre otras cosas. Luego de un tiempo, los demás sacerdotes comenzaron a imitar el actuar de Ono-no-Imoko.
Con el tiempo, el arte de los arreglos florales, luego llamado “Ikebana” (“Ike” de colocar y “bana” como fonética de “hana”, o flor), que con el tiempo se fue refinando y llegar a lo que tenemos hoy en día.